Asociación de Productores de huertos frutales

Cada vez que volvemos a la tierra, a amarla y respetarla, le damos a nuestros hijos el regalo de la vida, una y otra vez.
 
 
 
 

¿Qué debes saber?

  • Marcos Hidalgo es un emprendedor turístico, tiene una parcela en la que tiene una gran variedad de frutas.
  • Este emprendimiento nació por la necesidad de alimentar a su familia y subsistir.
  • Este negocio tiene 10 años
  • Sus principales productos son: limón, tuna, durazno, uvilla, mora, fresa, aguacate, uva, manzana, pera, membrillo, guarango.
  • Está exportando guarango al Perú.
  • Los costos son sumamente accesibles, por ejemplo, 15 tunas por un dólar.
  • Sus horarios de atención son de 8am hasta las 5pm.

El campo es la vida, la mano del agricultor es la que alimenta al mundo.

Antes de comenzar con este emprendimiento relacionado con la agricultura, Marcos eraregion artesano, fabricaba calzado, sin embargo, llegó la crisis, la industria de zapatos se fue a pique, porque ingresaron zapatos sumamente baratos, aunque no de la mejor calidad, sin embargo, eso fue el detonante para que sus días como artesano se transformaran en días de agricultor. Se reinventó, estudió, aprendió y ahora ve cómo sus esfuerzos literalmente dan frutos.
Marcos empezó con esta actividad a los 40 años, la necesidad de llevar un plato de comida a la mesa para su familia le inspiró, ahora, 10 años después, él ha desarrollado habilidades encomiables en el campo de la agricultura. Su conocimiento y experiencia son sus principales herramientas para hacer producir la generosa tierra de esa bella latitud en la Sierra centro del Ecuador.

Una Fundación llegó a su vida, “Ayuda en acción”. Ellos apoyaron el emprendimiento de Marco, lo capacitaron, y hasta le dieron algunas plantas para que hiciera producir su tierra.

Marco tiene una hija que está encargándose de la parcela, ella está terminando sus estudios superiores y ha decidido que será parte de esto, heredará este emprendimiento que su padre con tanto esfuerzo ha sacado adelante y que ahora tiene el reconocimiento de la ciudadanía por el gran aporte que implica el trabajo del agricultor.

Me comenta orgulloso que en los actuales momentos, por la grave pandemia que ha azotado al mundo, la gente ha regresado a ver el trabajo del agricultor y de la vital importancia de su labor. Además, es un trabajo digno que le brinda la oportunidad de estar cerca de la naturaleza y además de llevar alimento a su familia.

Sueña con tener mayor acogida, quiere que más personas visiten su granja y poderles enseñar, hacer un turismo vivencial, para que conozcan de primera mano turistas nacionales y extranjeros de su trabajo.

Su emprendimiento aporta a su comunidad con alimento, con agricultura responsable y sustentable, que también genera comercio para distintas personas, y ese es el motor de cualquier comunidad. Ahora incluso se da a conocer con sus productos en otros países, de a poco, pero sí con mucha fe y convicción en lo que hace.

Garantiza a quienes le visitarán que respirarán aire puro, que se reconectarán con la naturaleza, y vivirán bonitos momentos. Además sus productos son naturales, cuidados con cariño, porque él trabaja la tierra con gratitud, con amor y eso se siente en cada producto.

Los emprendedores son personas comunes haciendo cosas fuera de lo común. Sus rutinas son extenuantes, ellos no tienen pretextos, ni se dan el lujo de poner pretextos, porque lo que hacen no solo hacen para ellos, sino para todos quienes formarán parte de ese emprendimiento. Ahí está la esencia del emprendedor, buscan crecer y también hacer crecer, generar comercio, para que su comunidad, su gente, los suyos puedan tener mayores oportunidades. Sus jornadas no tienen horario, muchas veces tienen que hacer de todo, y es lo que debe pasar, pues deben conocer
todas las aristas de su proyecto, así por ejemplo, no es raro ver al emprendedor gastronómico limpiar las mesas, lavar los platos, cobrar, cocinar, manejar sus redes sociales y sus estrategias de venta; contratar, pagar planilla, servicios, etc. Todo eso no en 8 horas de jornada laboral, pues su horario no se parece en nada a algo exacto y estable. Ellos están los días, las tardes, las noches y madrugadas (muchas veces) resolviendo problemas, buscando soluciones, ideando nuevas maneras de progresar.

Cada emprendedor lleva un niño en sus adentros, esos niños que juegan a crear, a los que no les puedes interrumpir, puesto que su actividad lúdica es lo más serio que tienen en la vida. 

Cuando veas a un emprendedor, alégrate, porque atrás de él hay muchos sueños que nos llevan a todos a mejores días. Apóyale, aliéntale, hazle saber cuán valioso es él y cuán importante es su constancia y tenacidad para todos.

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